viernes, 15 de octubre de 2010

Yo también le digo sí a la vacunación obligatoria

A través del blog de H, llegué a esta nota en La Nación. Muchas veces me he preguntado acerca de la dificultad de ser juez en términos de no ser un experto en ninguno (o digamos casi ninguno) de los temas sobre los cuales uno debe fallar. En este caso, medicina. Yo tampoco soy un experto en medicina e ignoro asimismo los principios de la ayurveda por lo que mis palabras no son más calificadas que las de ninguno de los jueces.

Sin embargo, me llamó poderosamente la atención que uno de ellos, Héctor Negri, no observó "no un particular peligro para el menor". Acá, en mi cabeza sonó el "queeeeeeee???" de CQC. ¿Cómo que no hay un particular peligro en no vacunar a un chico? Con el mayor respeto a las creencias de los demás, décadas de ciencia médica ¿no nos dicen lo contrario? Si esto fuese cierto ¿un juez no debería basar sus fallos en tal evidencia científica? Negri continúa diciendo que "los riesgos que exhibe la negativa familiar (...) no parecen ser distintos de los que propone cualquier decisión existencial..." Acá disiento nuevamente ya que entiendo que, por ejemplo, bautizar a un hijo no lo vuelve ni más ni menos propenso a contraer enfermedad alguna, al menos no directamente.

Este año, se produjo un brote de tos convulsa en California, que ya ha matado a varios chicos. California resulta ser uno de los estados con menor cobertura de vacunación y además uno de los estados que permite que los padres rehúsen la vacunación de sus hijos. Según cuenta la nota, otro juez se basó en la opinión de un perito, que indicó que los padres recurrirían a la medicina alopática en caso de enfrentar una aflicción que su medicina no tradicional no pudiese resolver y de otro especialista en bioética que considera que deberían respetarse las creencias de los padres, excepto en "un caso de epidemia, donde prima el beneficio de la mayoría". Lo que, según mi parecer, este juez y sus peritos olvidan es que en ese caso puede ser demasiado tarde.

En fin, aunque los Feyerabends hayan convencido a muchos, esta batalla me encuentra del lado de Mario Bunge. Y aunque entiendo que esto no es sólo una cuestión de ciencia vs. no-ciencia sino que también es sobre libertad individual y libertad de creencias, voy a interpretar literalmente a Khalil Gibrán cuando decía "tus hijos no son tus hijos".

3 comentarios:

Flor dijo...

Que tema no? me parece muy interesante ya que particularmente la bioética me interesa y mucho.
Desde mi punto de vista, un padre no es quien para decidir si vacunar o no a su hijo. Ya que el mismo desde que nace posee los 3 principios fundamentales de la bioética (autonomía, beneficencia y no maleficencia) con lo cual entraría en juego cuanto te estoy "dañando" si no te vacuno y la autonomía que tiene el niño para decidir no hacerlo. Pero si es pequeño, es lógico que no va a tener las facultades para decidir. Entonces pueden sus padres decidir por el niño?
Por otro lado en Argentina existe un carnet de vacunación obligatorio y entra dentro de este vacuna contra la tos convulsa.
Como escribí desde un principio es un tema muy interesante, a mi me apasiona. Es "jugar" con el límite, cuando te daño y cuando no, quizás para algunas religiones la vacunación es un daño y obligarlo a vacunarse es dejarlo fuera de su círculo religioso.
Lo que sí puedo contar, es que cuando curse bioética vimos casos sobre el tema de la vacunación, transfusión de sangre y demás. Recuerdo un caso, en el Hospital Durand (Buenos Aires-Argentina) en el cual un niño no quería ser vacunado por sus padres, un comité de bioética intervino y no lo vacunaron al niño. Pero el comité advirtió a sus padres que iba a comunicar al jardín de infantes que ese niño no estaba vacunado, ya que podía ser un "peligro" para los demás niños. Pero bueno, como verán, es un caso de discriminación también.
Lo que si se es que si hay una epidemia, si es obligatoria la vacunación, pero lógico la misma podría ser demasiado tarde.
En mi opinión creo que se debería cumplir con el carnet de vacunación obligatorio, mas allá de las creencias de cada familia. Por otro lado creo que un juez no es quien puede decir en estos casos, ya que no tiene los conocimientos de medicina. Los mismos deben ser resueltos por comités de bioética, que se encuentran en todos los hospitales y están formados por psicólogos, psiquiatras, médicos, personas de la comunidad, sacerdote, rabino y se convoca a algún especialista según el caso a tratar.
Donde empieza tu principio de autonomía y donde el mío (como futuro medico) de no maleficencia, no dañarte? El no darte una vacuna, no es dañarte?
El no darte una vacuna no es no cumplir con el principio de beneficencia, ya que yo como médico se que lo mejor para vos es vacunarte?

** dijo...

Como medica residente en infectologia y en estrecho cntacto con Laboratorios, te podria decir que hay muchas vacunas como las del calendario oficial que sirven para prevenir y proteger a la poblacion de enfermedades infectocontagiosas graves, que pueden ser fatales para la poblacion infantil. Asi tenemos vacunas que sirven para prevenir canceres hepaticos, la Polio, y muchas enfermedades eruptivas. Pero tambien hay otras de caracter no obligatorio, como la Gripe Estacional, de la que muchos pediatras han echo mal uso, o sobreuso. Asi previenen enfermedades como la gripe... Si hablamos de un niño sano, no le veo la necesidad de vacundarlo o exponerlo a quimicos y contaminantes. dSi dhablamos de un niño con patolodgia de base dtal como asma, diabetes, es necesario la vacunacion, ya que una gripe estacional puede transformarse en neumonia, mas grave, mas peligroso. Mi hijo tiene todas las vacunas del calendario oficial, y lsa de caracter no obligatorio, como la antineumococcica y la antimeningococcica. Ambas enfermedades contagiosas y que pueden llegar a dejar secuelas organicas en el infante. Como mama y como medica, reconozco a muchas vacunas innecesarias, y como mi hijo es sano, sin patologias, puedo darme el lujo de no darle muchas vacunas, como la de la gripe A, la gripe estacional, la antisarampionosa.. Que pasa con la campaña contra el sarampion? El sarampion tiene sus dosis justas en el calendario de vcunacion oficial, por lo que como medica considero que mi hijo tiene la inmunidad del 94% contra la enfermedad, y que no necesita mas dosis. La girpe A es una gripe estacional en la cual se han ido tejiendo muchas versiones, pero como medica y mama, no he considerado enfermedad PELIGROSA o FATAL. (se que el tema tiene mucha tela, pero la gripe A no es mas que una gripe en una persona SANA.
Se tambien que en la politica muchas vacunas se han considerado necsarias para evitar gastos exorbitados en internaciones, remedios, rehabilitaciones. Eso tambien es necesario para un pais. Como conclusion, digo como medic que habria que ser mas sinceros cn nuestros pacientes, que deberiamos hablar mas con ellos, comentarles el riesgo de no vacunarlos, el riesgo real, de no vacunar a nuestros hijos. Como medicos lo sabemos. Las vacunas del calendario oficial son necesarias la hora de inscribir a nuestros hijos en el jardin, primario secundario, carrera de estudios, etc. Como mama, digo que yo vacuno a mi hijo porque quiero que el sea una persona que al estar expuesta a enfermedades infectocontagiosas, este prevenido tambien desde lo organico. Digo esto poruqe a Gabriel lo tratamos con MEDICINA HOMEOPATICA, ya que considero la salud como un equilibrio psiquico, emocional y espiritual, no solo fisico. Nuestros hijos NO SON nuestras posesiones, nosotros criamos futuros ciudadanos, futuros padres, futuras personas, y quien mas que nosotros, los padres, para sesorarnos con todo lo que podamos, sobre como hcer para que ellos lleven a futuro una vida normal, sin enfermedades.
IVANA

Andy dijo...

tambien hay que tener en cuenta la politica liberal de estados unidos y que es uno de los pocos paises que no tiene derechos del niño porque el rol del estado es totalmente diferente al de otros paises. En cuanto a lo medicinal, creo que solo podria opinar desde un lugar de sentido comun, construido y atravesado por el hecho de que vivo en una sociedad como la argentina, con lo cual, dejo la opinion medica a los profesionales. te quierooo